Me puse a ver mis fotografías hace rato y en todas encontré sentimientos pasados, me gusta pensar que mis fotografías son frascos en los cuales puedo meter una pequeña parte de lo que siento, de lo que soy y de lo que alguna vez fui. Al tomar algunas de ellas me sentí triste y cuando las veo me tengo un poco de lástima, algunas otras me dan envidia porque mi yo del pasado se la está pasando increíble, tales como las de los conciertos a los que fui o aquellas de cuando disfrutaba la compañía de la gente que aprecio. A veces quisiera
meter en algún lado mis sentimientos para poder volver a experimentarlos con la intensidad de lo que en ese entonces fue el presente, pero no puedo ir por la vida extrañando sentimientos que algunas veces tuve, ni pensar en lo que mi yo del futuro estará experimentando, pues así no podré sentir la intensidad de lo que estoy experimentando ahora. Es un poco difícil tratar de vivir el presente después de pasar toda una vida preocupándote por tiempos que ya no son o que todavía no serán, me frustra a veces querer saber qué será de mí después, pero eso sólo me nubla el hecho de que eso depende de lo que estoy haciendo ahora y, que si no lo disfruto como debería, me arrepentiré en días o meses o años. No quiero entenderlo y saberlo todo, sólo quiero saber si estaré bien.Amistades, eso lo estaba escribiendo el domingo, hoy es lunes a las 19:17 y estoy haciendo tiempo para ir a cenar al comedor de la universidad porque tenemos comedor y nos dan desayuno, comida y cena jeje, sólo que solicité un cambio de comedor para el comedor deportivo y ese lo abren hasta después de las 20:00 ahhh porque me hice foráneo, creo que también por eso a veces me bajoneo feo. Es que no estoy tan lejos de mi casa, pero tengo actividades hasta tarde y no me da tiempo de ir y regresar, extraño a mi perrito y a mi gatita, me da miedo que algo les pase en mi ausencia.
En estos días he experimentado alguna sensación de ansiedad que no había sentido desde la secu, a eso no me refería cuando expresé que quería a volver a sentir lo que sentí en algún momento y con la misma intensidad.
Me sigue costando adaptarme, hay días en los que despierto y extraño ver el techo del cuarto que compartía con mis papás, o días en los que me cuesta dormir y me arrepiento de haberme quejado de los ronquidos de mi papá. De alguna forma extraño pelear con mi mamá, pero la extraño más cuando me dan ganas de llorar y no está ella para abrazarme y acariciarme el cabello. Extraño los ladridos de mi perrito y su emoción al verme, extraño los maullidos de mi gata y sus patas casi arrancándome la piel. Supongo que es entendible, ¿No? ¿Cómo te acostumbras a un lugar en menos de dos meses después de haber pasado 18 años en otro? Extraño a veces la comida de mi mamá, quiero despertar y escuchar que me diga que preparó lo que me gusta o que me despierte antes de irse a trabajar y que me diga que mi desayuno se quedó en la mesa porque yo aún no despertaba, quizá esté siendo muy dramático, pero extraño eso. Y digo, soy feliz siendo más “independiente“ y salir sin tener que pedir tanto permiso, poder estar en la escuela hasta tarde y todo eso, pero hay días que extraño todo de una forma más intensa como si mi ser estuviera siendo desgarrado.
Creo que estoy improvisando con mi vida, bueno, supongo que todos los adultos lo hacen. Hace no sé cuánto escribí un post hablando de lo mucho que me daba miedo la vida de adulto y pues, desde chiquito mi idea de lo que quería vivir no pasaba de los 11, a los 15 no sabía qué estaba haciendo y a los 18 sólo trato de sobrevivir. Me da miedo no pasar el prope y quedarme sin carrera y perder toda la oportunidad que tengo ahora, pero ¿Por qué nadie me dijo que la vida se sentía tan rara a esta edad? Me cuestiono con más frecuencia sobre si podré o no y trato de motivarme.



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